domingo, 11 de agosto de 2013

Enfoque Comparativo Entre Dos Países De Latinoámerica (VENEZUELA y CHILE) y Dos Países De Europa (ESPAÑA y ALEMANIA)


Las organizaciones se enfrentan hoy en día a constantes cambios donde la competitividad adquiere un papel protagónico en la búsqueda de mayor participación de mercado, rendimiento y utilidad; esto ha justificado realizar una serie de acciones, adquisiciones, alianzas estratégicas, fusiones que le permitan garantizar su permanencia exitosa en los mercados.
 
Pero la actual realidad le exige a las empresas del siglo XXI y a sus miembros (directores, gerentes, personal, entre otros) el reto de ir más allá, es decir, de apoyar la evolución moral y la ética de la sociedad, es así como se requiere del personal de estas organizaciones calidad y cooperación como valores éticos para sustentar cualquier estrategia para la competitividad en un mundo globalizado. 
 
Es por ello que la gestión del talento humano juega un papel fundamental en el fortalecimiento de la actividad empresarial que lleva no solamente a generar ventajas competitivas sino que además fomenta la apertura de mercado con mayor racionalidad e imaginación, permaneciendo en el mercado a largo plazo con un beneficio suficiente que le permite ser durable.
 
Las últimas investigaciones alrededor del mundo, como por ejemplo las investigaciones hechas por el Global Enterpreneurship Monitor, acerca del crecimiento de las naciones han concluido que es claro que si un país o una región logra incrementar significativamente el número de empresas y logra no solo que muchas de ellas se mantengan sino que bastantes de ellas crezcan, y este proceso es continuo, el número de oportunidades y de empleo para esa comunidad crecerá. La pregunta entonces seria, ¿Qué se requiere para que aparezcan nuevas empresas?
 
Algunos autores como Reynolds, experto en la materia, mencionan dos cosas que son fundamentales para que aparezcan nuevas empresas: primera, la aparición de nuevos empresarios, ósea personas que sepan cuándo, cómo, dónde y con que empezar nuevas empresas con potencial de crecimiento. Personas capaces de llevar una carrera empresarial y de equilibrar sus objetivos personales con los objetivos de la sociedad y segundo el desarrollo de unas circunstancias favorables al proceso, con competitividad de calidad empresarial.
 
Elaborado por:
Grupo 13-A
MAESTRIA GERENCIA EMPRESARIAL
Universidad Fermín Toro - Barquisimeto
Lic. Elvis Javier Herrera
Lic. Ismer Alexis Brito
Lic. Lysmar del Carmen Gutiérrez
Ing. Jhon David Pérez

La Competitividad Empresarial. ¿Qué es? ¿Cuáles son sus ventajas?


La Competitividad Sistémica

Posterior a la segunda guerra mundial se gesta el auge de un nuevo ciclo mundial dándole paso ampliamente a la restructuración y radicación del capitalismo, estimulado por la era de las tecnologías de la información, transformando todos los ámbitos de la vida social y económica.

Los requerimientos a nivel de competitiva en esta era son mucho más exigentes y complejos que en los anteriores, la intensificación de los mismos son un rasgo característico de la globalización, se requiere gran velocidad de transformación de las capacidades de posicionamiento competitivo organizacional que permitan la propia globalización de mercados para un número creciente de productos, la diversificación de la demanda y el acortamiento de los ciclos de vida del producto; la implementación de innovaciones radicales en la producción de bienes y servicios, y a las nuevas tecnologías de información y comunicación, con potencial para reducir espectacularmente los tiempos y costos de gestión y procesamiento.

En este nuevo entorno, los países en desarrollo enfrentan el desafío de desarrollar ventajas competitivas dinámicas, o en su defecto el ser relegado al estancamiento y empobrecimiento.

La Competitividad Empresarial como un Nuevo Concepto:

Hablar de competitividad empresarial es definirla como la capacidad de una empresa u organización de cualquier tipo para desarrollar y mantener unas ventajas comparativas que le permiten disfrutar y sostener una posición destacada en el entorno socio económico en que actúan. Se entiende por ventaja comparativa aquella habilidad, recurso, conocimiento, atributos, etc., de que dispone una empresa, de la que carecen sus competidores y que hace posible la obtención de unos rendimientos superiores a estos.
 
La competitividad es un concepto relativo, muestra la posición comparativa de los sistemas (empresas, sectores, países) utilizando la misma medida de referencia. Podemos decir que es un concepto en desarrollo, no acabado y sujeto a muchas interpretaciones y formas de medición. Dependiendo de la dimensión a la que pertenezcan los sistemas organizativos, se utilizarán unos indicadores distintos para medirla.

Uno de los aspectos que marcan un punto de gran importancia en las empresas de América Latina son las nuevas tecnologías y como estas pueden afectar y fortalecer la productividad de una determinada organización, a parte de los métodos que se van a ir implementando para la capacitación de los empleados.

En la actualidad no son muchas las diferencias y si mas las comparaciones que se pueden hacerse entre las empresas de países como chile y Venezuela pero la más notoria es la búsqueda de la innovación y la creatividad como también del manejos de nuevas tecnologías que puedan mejorar la productividad. De manera que se está implementando cursos de capacitación donde el trabajador puede crecer profesional e intelectualmente en su trabajo.

Una empresa en los tiempos en los que vamos no solo debe lidiar con lo tecnológico y con el trabajador sino además con la política, la competencia y la economía, aspectos que pueden determinar su futuro en el mercado.

Por lo que se ha tomado en cuenta nuevos métodos que buscan establecer una conexión estable entre la empresa y los trabajadores implementado leyes de trabajo donde se busca el beneficio del empleado, estableciendo el trabajo en equipo como también la participación y la opinión del trabajador  creando precedentes que ayuden a alcanzar un sentido de pertenencia entre los empleados y la organización con el fin de  lograr  el éxito y la permanencia.

 
¿Cuál es el Proceso para aplicar el enfoque de Competencia Laboral?

Al hablar del enfoque de competencia laboral es conveniente distinguir entre las diferentes fases en su aplicación; evidentemente el concepto y sus bases teóricas subyacen en las aplicaciones que se encuentran del concepto en la formación y capacitación laboral, así como en la gestión del talento humano. Las fases que se describirán son: la identificación de competencias, la normalización de competencias, la formación basada en competencias y la certificación de competencias.

Identificación de competencias: Es el método o proceso que se sigue para establecer, a partir de una actividad de trabajo, las competencias que se movilizan con el fin de desempeñar tal actividad, satisfactoriamente. Las competencias se identifican usualmente sobre la base de la realidad del trabajo, ello implica que se facilite la participación de los trabajadores durante los talleres de análisis.

Normalización de competencias: Una vez identificadas las competencias, su descripción puede ser de mucha utilidad para aclarar las transacciones entre empleadores, trabajadores y entidades educativas. Usualmente, cuando se organizan sistemas normalizados, se desarrolla un procedimiento de estandarización, de forma tal que la competencia identificada y descrita con un procedimiento común, se convierte en una norma, un referente válido para las instituciones educativas, los trabajadores y los empleadores.

Formación basada en competencias: Una vez dispuesta la descripción de la competencia y su normalización, la elaboración de currículos de formación para el trabajo será mucho más eficiente si considera la orientación hacia la norma. Esto significa que la formación orientada a generar competencias.

Es necesario no solamente que los programas de formación se orienten a generar competencias mediante la base de las normas, sino también, que las estrategias pedagógicas sean mucho más flexibles a las tradicionalmente utilizadas. Algunas de las competencias clave, en las que más se insiste hoy desde la óptica de la gestión de recursos humanos, no se generan en el conocimiento transmitido en los materiales educativos, sino en las formas y retos que el proceso de aprendizaje pueda fomentar.

Certificación de competencias: Alude al reconocimiento formal acerca de la competencia demostrada (por consiguiente, evaluada) de un individuo para realizar una actividad laboral normalizada.

La emisión de un certificado implica la realización previa de un proceso de evaluación de competencias. El certificado, en un sistema normalizado. Esto otorga mucha más transparencia a los sistemas normalizados de certificación, ya que permite a los trabajadores saber lo que se espera de ellos, a los empresarios saber qué competencias están requiriendo en su empresa y a las entidades que realizan la capacitación les facilita la elaboración de su currículo. El certificado es una garantía de calidad sobre lo que el trabajador es capaz de hacer y sobre las competencias que posee para ello.

 
Las Ventajas que pude obtener una Empresa de la Formación basada en Competencias

Las empresas han comenzado a reconocer que su principal fuente de diferenciación y competitividad es su gente. Se recogen cada día más experiencias de organizaciones empresariales que orientan sus esfuerzos competitivos a fortalecer su activo humano. Generar ambientes propicios a la innovación y al aprendizaje continuo son objetivos que se sustentan en los procesos de capacitación para el desarrollo de competencias laborales.

El enfoque de competencias aclara notablemente el panorama para la selección de personal, el cual puede fundamentarse, ya no sobre diplomas, sino sobre capacidades demostradas. Las nuevas líneas en materia de vinculación de personal se describen sobre la base de perfiles de competencia.

Algunas empresas, en los países que cuentan con sistemas de competencia laboral, han logrado conectar sus políticas de remuneración e incentivo con modelos de gestión de recursos humanos basados en competencia laboral. Tales modelos asocian el logro de competencias con los mecanismos de compensación; éste, sin embargo, es un campo aún poco recorrido y que presenta grandes desafíos.  En este ámbito, los trabajadores calificados son considerados como una fuente importante de ventaja competitiva y como activos y agentes del cambio. De este modo, el desarrollo de competencias pertinentes y su utilización eficaz conducen a mejores niveles de productividad y competitividad

Para ello, las empresas deben identificar las calificaciones que precisan, invertir en la formación de los trabajadores y los directivos, promover una cultura de aprendizaje permanente e innovación, fomentar el aprendizaje en el lugar de trabajo y facilitar el intercambio de conocimientos. Ello implica integrar el desarrollo de los recursos humanos en su estrategia empresarial en un marco de genuinas relaciones de trabajo.

¿Qué Ventajas obtiene un Trabajador de la Formación basada en Competencias?

En lo organizacional, un trabajador que sepa lo que se espera de él, es más eficiente y motivado que aquel a quien se le asigna un puesto y no se le ubica en el gran marco y en las funciones de la organización. Los planes de capacitación en los que participará estarán mucho más dirigidos al mejoramiento de su desempeño, y las evaluaciones que se hagan tendrán más sentido en cuanto a su aporte a los objetivos de la organización.

Las ventajas derivadas de la transparencia del mercado que se logra con un buen sistema de certificación, son totalmente aprovechables por los trabajadores. Se espera que un proceso formativo desarrolle competencias de base amplia, aplicables en una variada gama de situaciones laborales. Estas competencias suelen recibir el nombre de competencias clave. Así, se ha venido comprobando que en el ejercicio de diferentes actividades laborales se ponen en juego competencias comunes, que no son exclusivas de un puesto de trabajo y sí pueden apropiarse para el ejercicio de diferentes empleos.

La formación por competencias contribuye a que las habilidades del trabajador se puedan aprovechar en una mayor gama de opciones de empleo. En este sentido la formación y certificación de competencias apoyan la empleabilidad. Adicionalmente, la formación orientada por competencias privilegia el desarrollo de capacidades asociadas a la comprensión, la conceptualización de lo que se hace y por ende, facilita el aprendizaje y la readaptación.
 
 

VENEZUELA y su modelo de competitividad:


La actual coyuntura económica, política y social que vive Venezuela es compleja y difícil caracterizada por la confrontación entre sectores políticos, económicos y sociales; esta situación ha provocado desavenencias que han repercutido de alguna manera (ya sea positiva o negativa) en la gestión humana en el ámbito empresarial. 

Según la legislación de Venezuela, las empresas se dividen en grandes, medianas y pequeñas (PYMES). Esta definición está supeditada al número de trabajadores que estas posean: Grandes (más de 100), Medianas (entre 21 y 100) y pequeñas (de 5 a 20).

Grandes Empresas!

Las grandes empresas representan actualmente aproximadamente un 10% de las organizaciones económicamente activas en el país. Esta representación está liderizada por la banca privada y por empresas del sector de alimentos y bebidas.

En general, las grandes empresas han comenzado a crear estructuras organizacionales más planas, lo cual ha generado cambios significativos en la gestión del talento humano. Aspectos como seguridad, confianza, cooperación, calidad,  excelencia, responsabilidad y confiabilidad; forman parte de  la praxis en el desarrollo de procesos competitivos en estas organizaciones sustentado en valores organizacionales que permitan la convivencia e internalizar una cultura de respeto y ante todo asumir una responsabilidad social frente al conjunto de agentes sociales que colaboran en el logro de sus objetivos.

Sin embargo, las condiciones de políticas y económicas del país  han creado un clima de incertidumbre tal, que se ha limitado la inversión en la gestión humana o por lo menos no en el grado que podría ejecutarse para crear panoramas más exitosos.
En Venezuela la PYME representa el 91,6% del total de empresas. A pesar de su importancia, este tipo de empresas se enfrenta a graves dificultades que comprometen su supervivencia a corto y medio plazo. Los problemas financieros constituyen, sin duda, una de las principales dificultades que han de afrontar actualmente la PYME venezolana. Pero también su estructura organizativa requiere de un análisis exhaustivo. Pese a que las Pymes representan un alto porcentaje de las fuentes de empleo del país, en su gestión del talento humano presentan en su gran mayoría, debilidades como las siguientes:

- Muchas Pymes no invierten en la capacitación del capital humano, generando poca motivación a sus empleados.

- Muchas de las pequeñas y medianas empresas cuentan con estructuras organizacionales que no están acorde con la realidad, ya que se centran en departamentos de ventas, finanzas y producción y no cuentan en sus estructuras con departamentos de mercadeo.

- Muchas de las pequeñas y medianas empresas son de origen familiar, lo que conlleva a que las empresas son manejadas por empresarios con poca capacidad gerencial y escaso liderazgo.

- Escasa o nula planificación estratégica e investigación de mercado en el desarrollo de sus actividades.

- Escasa inversión en avances tecnológicos, generando como consecuencia la fabricar productos pocos competitivos en los mercados internacionales.

- Restan importancia a los niveles de calidad de los productos, generando así un desplazamiento de sus productos en los mercados internacionales.

- Poco aprovechamiento de los medios electrónicos para mercadear sus productos.

 Emprendedores..

De acuerdo a los más recientes datos estadísticos Venezuela ocupa el primer lugar en actividad emprendedora según el Observador Global de la Iniciativa Empresarial (GEM por sus siglas en inglés) ; pero así como se crean negocios en Venezuela también es cierto que tienen un promedio de vida de cinco años; por lo que es recomendable que el gerente venezolano posea fortalezas en sus habilidades y destrezas para así de esta manera añadir valor agregado a las características positivas de líder empresarial con una actitud emergente a los nuevos cambios y paradigmas que se están gestando en el mundo corporativo de hoy como consecuencia eliminar aquellos vicios que llevan a la quiebra de las empresas nacientes.

El Gerente debe ser agente de cambio y gestor de desarrollo social, su acción debe generar satisfacciones a empleados, inversionistas, usuarios y sociedad en general. Debe estar preparado para el constante crecimiento personal y profesional, con el objeto de enriquecer el proceso de liderazgo y desarrollo de la dirección del equipo de trabajo. Le corresponde ser un Profesional con visión holística y pensamiento sistémico que integre la comprensión de la filosofía gerencial moderna y su aplicación práctica, orientada al mejoramiento de la calidad humana, laboral, comunicacional, espiritual y productiva de las organizaciones, haciéndolas más competitivas en los mercados globales, dentro de un contexto de desarrollo sostenible.

No todo es negativo para VENEZUELA…

En materia de gestión humana no todo es negativo en cuanto a la gestión del talento humano en Venezuela, a pesar de la situación de incertidumbre existen cambios positivos a nivel general que indican que existen posibilidades de enrumbar el perfil empresarial hacia altos niveles de competitividad:

- Se destaca muy positivamente, desde el punto de vista de la equidad de género, el significativo porcentaje de mujeres ocupando posiciones en cargos directivos y ejerciendo funciones de responsabilidad corporativa.

- Las empresas están haciendo esfuerzos sistemáticos de inversión en la profesionalización de su gente en los diferentes niveles, con especial énfasis en el nivel supervisorio, dirigido hacia cursos de actualización y mejoramiento del desempeño. De hecho, esta área constituye una de las cinco de mayor inversión para las empresas.

- El predominio de personas empleadas menores de 45 años en todos los niveles, habla de la rápida profesionalización y evidente competencia de personas que aceleradamente alcanzan posiciones de responsabilidad en las empresas; sin embargo, junto a ello, podría también significar un débil aprovechamiento de experiencias y capacidades de personas que superan la edad indicada y que constituyen un recurso relevante y, seguramente, disponible.

- En cuanto a la incorporación de personas de 24 años y menos al empleo, resulta interesante el aporte que pueden estar haciendo las organizaciones al enfrentamiento del problema de desempleo juvenil en el país. Hay un contingente de jóvenes fuera de los circuitos escolar y productivo que necesitan con urgencia ser sujetos de iniciativas de inclusión.