Actualmente las
organizaciones independientemente del país donde se encuentren tienden a
determinar, atendiendo a su entorno y su estrategia empresarial, cuales son las
competencias que realmente producen un rendimiento superior, empleando para
esto unas u otras técnicas.
Dónde entonces, está el reto? El
reto, para todas las áreas de las empresas, está en los procesos productivos o
de comercialización, en los aspectos financieros y, por supuesto, en los
resultados que se quieren obtener. Pero, ¿Quién lleva a cabo todas estas
acciones? Y ¿Quién hace posible el incremento en la cifra de negocios, en la
cuota del mercado, en la reducción de costos, y en tantas otras actividades
relevantes para el éxito de la empresa? La respuesta señala al equipo de
trabajo que integra la organización: Las personas.
Hoy, las fuerzas de las
organizaciones proviene de sus personas y el reto es, precisamente, formar e
integrar un buen equipo de trabajo. Por esta y muchas otras razones, en el mundo
empresarial hay una tendencia cada vez más fuerte hacia la gestión de los
recursos humanos, potenciando las características del personal que integra las
organizaciones, en función de los puestos y tareas que deberán cubrir, es decir
humanizando esta gestión. El modelo integrado de esa gestión que se maneja
actualmente se basa en el análisis de conductas observables y evaluable. Las
competencias.
En cada país que analizamos pude notar que la competitividad de las empresas se ve reflejada según las circunstancias que se puedan presentar en su entorno y las medidas que se utilizan para solventar las mismas, en ocasiones estas pueden ser políticas, económicas como también abarcar lo interno o externo (competencia con otras empresas como también de la producción o simplemente la atención al cliente), sin dejar por fuera el implemento de nuevas tecnologías, entre otras cosas que pueden afectar su desempeño. Pero lo más importante que pude notar es que el empleado se ha convertido en un aspecto de gran importancia para la supervivencia de la organización y por medio de la capacitación se están logrando grandes avances.
ResponderEliminarEvidentemente que estamos analizando y comparando modelos de perfiles empresariales en naciones que poseen altos contrastes entre sí, tales como una Alemania y una Chile que han descubierto e implementado modelos exportadores, acondicionando su tejido industrial para la satisfacción de las necesidades de mercados emergentes, así como la constante inversión en tecnología, no es casualidad que sus economías estén considerados como estables y diversificadas. A la par de ello nos encontramos con una Venezuela con grandes problemas estructurales generados por una crisis política y económica y con escasa inversión en avances tecnológicos, generando como consecuencia la fabricación de productos pocos competitivos en los mercados internacionales. El modelo alemán se basa en dar flexibilidad a las empresas para adecuar sus costes a la demanda del momento y evitar destrucciones de empleo en épocas de crisis, como ha sucedido por ejemplo en España.
ResponderEliminarSin embargo en todos los modelos encontramos como ventajas un factor común, y es el hecho de coincidir en que, la necesidad de generación de altos perfiles de competitividad ha propiciado que las empresas inviertan e integren a su gente, dando paso a un Talento Humano emprendedor y de alto desempeño.
Establecer una comparación de los perfiles empresariales basados en la gestión humana entre 4 países contrastantes por diversos motivos, a simple vista es una tarea sencilla cuando nos enfocamos en aspectos negativos, pues hablamos de continentes diferentes (desarrollados y en vías de desarrollo), sin embargo, cuando se profundiza en el tema no resulta ser tan fácil.
ResponderEliminarA pesar de que Venezuela y Chile, pertenecen a un mismo continente, las diferencias radican en la apertura económica que poseen ambos países. Venezuela está implementando cambios que mas allá de fomentar el crecimiento empresarial, ha basado sus medidas económicas en políticas populistas enfocándose en un constante ataque a los empresarios privados y que por supuesto, llega hasta las Pymes, las cuales son las mayores empleadoras. Por otra parte Chile, un país que ha atravesado por diversas situaciones adversas en materia de política, económica y hasta fenómenos naturales; se ha empeñando en fortalecer su economía al punto de ser unos de los países latinoamericano con mayor índice de desarrollo humano.
Con respecto al continente Europeo tenemos a Alemania y España, que en medio de la crisis que presenta actualmente la Unión Europea, cada país la ha enfrentado de maneras distintas. Alemania se caracteriza por apostar a incrementar la producción de bienes y servicios, otorgando ciertos beneficios a empresarios lo cual se traduciría en gestión estratégica del talento humano con el fin de obtener mejores resultados. Por su parte España, está sumergida en un patrón que ha dado resultados por muchos años pero que ya no es tan efectivo, lo cual puede ser contraproducente para la gestión en común.
Sin embargo, pese a la distancia entre ellos, a la situación de cada uno de estos países, de sus culturas, de sus formas de gobierno y de sus economías; existen factores en común que puedan vincularse con la gestión humana:
- Han dado el valor real a la gestión del talento humano, como potencial para hacer sostenibles las organizaciones en el tiempo.
- Entienden la importancia de la formación, capacitación y actualización del personal en las organizaciones.
- Las Pymes o Microempresas representan una porción importante en sus economías, por lo que debe prestársele la atención que merecen.
- Todos atraviesan o han atravesado por situaciones adversas.